El manual de rsync describe --dry-run, también -n, como una simulación sin cambios. Con --itemize-changes ayuda a mostrar las actualizaciones previstas. Sirve para revisar un plan de transferencia, pero no demuestra que los datos se hayan copiado ni que puedan restaurarse.

Revisa la ruta de origen. Una barra final en el directorio indica copiar su contenido en vez de añadir el directorio por su nombre. Eso puede cambiar la estructura del destino. Lee las rutas previstas antes del resumen: una vista previa correcta de la carpeta equivocada sigue siendo un plan equivocado.

El manual espera que el detalle de cambios coincida con una ejecución posterior, salvo interferencias y fallos de llamadas al sistema. Los archivos pueden cambiar entre ejecuciones, y la simulación no garantiza que una escritura posterior funcione. Tampoco mide velocidad real. Mantén rutas y opciones claras y revisa aparte cualquier opción de borrado.

Veredicto: usa la simulación como control de planificación y exige verificación y una prueba de restauración para las copias de seguridad. Aprende primero con carpetas desechables de origen y destino. Esta revisión documental no transfiere datos, no activa borrados ni asigna notas prácticas de fiabilidad o rendimiento.