La EPA recomienda para partículas un purificador con tasa de suministro de aire limpio (CADR) suficiente para la habitación real. Un equipo pequeño no limpia automáticamente toda la vivienda.
La EPA indica que muchos aparatos logran CADR alto para partículas con filtros HEPA. Para gases, busca carbón activado u otro filtro diseñado para ello; no hay métricas de rendimiento ampliamente usadas para retirar gases.
Evita aparatos que produzcan ozono deliberadamente: la EPA lo identifica como irritante pulmonar. En ionizadores y tecnologías afines, comprueba diseño y emisiones reales, no solo el nombre comercial.
Suma filtros de recambio, ruido a una velocidad utilizable y ubicación sin bloquear el flujo. Filtrar complementa controlar fuentes y ventilar; no elimina todos los contaminantes. La guía estadounidense no certifica un producto ni prescribe tratamiento médico.